8.11.13

Oblivion

Cada acción es otro clavo en mi ataúd, Viviendo con el temor de convertirme en todo aquello que odio, acogiendo a todo lo que me opongo, pero no quiero mirar atrás y decir que nunca he vivido porque lo que ves en ti mismo es lo que ves en el mundo. Aquí estoy, completamente solo, mi mente se ha convertido en piedra, mi corazón se ha llenado de hielo pero aún se encuentra el amor en mi mirada vacía, contemplando la nada que llena cada rincón de mi vida.  Lo que ha sido sera una vez más , estrángulandome en mi letargo, escondido en mi habitación para ser olvidado por quienes yo no puedo olvidar... olvídenme. 
¿Es feliz mi madre?, ¿está orgulloso mi padre?, ¿alguna vez me quisiste?, estoy sentado en interior del pozo de mi mente, comiendo la luz de los recuerdos que me invaden en las horas de insomnio  y muchas veces me siento como un niño cohibido y débil, escribiendo historias sobre príncipes y reyes que han perdido su camino, con la esperanza de que alguien en la concurrencia, pudiera ser capaz de vestir mis heridas. La voz que ya no escuchan tiene espinas rotas y miedo de saber si aún tengo un alma para marcharme a ese lugar que aparece en mis sueños. 

5 comentarios:

Claudiettha J.V. dijo...

A veces tienes la sensación de que todo duele y lo único que quieres es conservar la poca luz que queda en tú vida, como si cuidaras que no se apague la llama de una vela que ni siquiera existió. Me gustó mucho la canción.

Besos

Mery Carballido de Paz dijo...

"Cada acción es un clavo en mi ataúd"
Los recuerdos son malos, pero sobretodo lo son por ser recuerdos y no el presente. A veces eso duele y no sabes como dejar de hundir tu propio barco,pero simplementes tendrás que dejarte llevar y curar las heridas con un poquito de orgullo.
Un beso enorme desde http://ensinbragasyaloloco.blogspot.com

Esteer dijo...

miedo a ser aquello que odiamos. me has transmitido mucha tristeza. y curioso el hecho que entiendo tus sentimientos, me siento identificada.

besos

La chica de los chicles dijo...

Yo te echo muchísimo de menos François. Llevo días deseando que se arregle ya tu celular, espero de todo corazón que estes bien, que sigas recordando que tienes una pequeña amiga llamada Cece y que te quiere mucho muchísimo.
Espero poder volver a hablar contigo pronto.
Un abrazo muy fuerte.

Maira F. Molina dijo...

Acciones, recuerdos, la presión de nuestros padres, de nuestros propios estándares, los errores, el miedo a volver a cometerlos... Cuando se juntan pueden llegar a ser una sensación que a penas nos deja respirar con tranquilidad y nos llena de pesares el alma.
Me ha encantado tu entrada, tu blog por completo, te estoy siguiendo.
Saludos desde: http://my-pinkdreams.blogspot.com.ar/