6.2.14

Luminarios

Despierto dormido cada noche entre tus brazos, sofocado por la garra solitaria de la derrota espinosa y cruel puedes ver en mis lagrimas todo el silencio del abandono. Y sabes que en ese sueño no todas ellas nacieron bellas, sufrieron por la llama del dolor. 
Despierto dormido cada noche entre tus brazos, preguntándole al viento donde ha quedado tu voz y si llegara el susurro aquel que cuelgue ese momento en la eternidad para alcanzarte  con toda la gratitud de haber llegado a aquel punto en que mi vida tendrá el mejor de los sentidos. Te perfumaría las palabras, te abrigaría los miedos.
Despierto dormido cada noche entre tus brazos, y los lobos solitarios encienden fuegos en el bosque bajo el chubasco de la trampa infinita... alimentando cuervos con nuestros corazones robados, nos observan desde las sombras con ojos sangrientos, con una luna distante deshabitada esa que camina desgarbada contigo... con nosotros. 
Despierto porque tuve que perder y he perdido, caminé siempre solo a mi propio ritmo, hable con los arboles desnudos, compre tiempo, regale mis leyendas que escritas encontré en el  barro, mire a las rosas marchitas de mis sueños apenas recordados. Despierto porque tengo una carga de tristezas que me hacen el paso lento, la mirada cansada de caminos, los ojos cerrados de regresos, y unos ojos marrones que se fueron. Tengo algunas risas de un sol que se extinguió en el destierro y ese frío que permanece haciéndome sentir débil e insignificante. Pero ser libre me tiene encadenado porque ahora pienso que nada retorna y sonrío... por los momentos extraviados  en tu mirada.

2 comentarios:

nele b dijo...

"te abrigaría los miedos"

qué triste llegar a los brazos de alguien para terminar sintiendose tan solo, tan pequeño.

Azul dijo...

Despertar y chocarse con la realidad, siempre es horrible, pero es algo que tenemos que hacer.
Aunque eso no significa que no podemos extrañar ese tiempo en el que estuvimos dormidos.

muchos abrazos ( de oso )