1.2.14

Profundidades insondables

El reflejo del silencio es la soledad.
Mi  alma se viste de silencios que piden ser desnudados.
Y debo elegir vivir entre el recuerdo o el más profundo olvido.
Nadie me obligo a volar, todo cielo parece pequeño mientras me rompo despacio... será verdadero el sueño que veo al cerrar mis ojos.
La noche se expande en mi interior dejando a el alma extenuada, 
con plumas que crecen para hacer volar a los demás
y distancias que te oprimen el pecho.
Me aferro a ti, sabiendo que no debo escribir con el corazón mientras latan mis dedos. 
Porque deberías ser palabra y no letra, 
tendrías que volar y no permanecer, 
tendrías que ser silencio...
y no quedarte indeleble en la batalla interior entre lo que sueñas y necesitas.
El eco deja a nuestras voces vivir un instante más.
La silueta de mi pensamiento se encarniza en una estrofa de palabras ausentes. 
y en cada punto donde hago pausa un ancla cae en la profundidad insondable.

2 comentarios:

nele b dijo...

que buena foto!
los silencios siempre terminan ahogando...

Ana ✖ dijo...

Me has dejado sin palabras. Totalmente anestesiada por las preciosas metáforas de tu entrada. Y la foto es además indescriptible. Me encanta y no me cansaré de decirlo.
Muchos besos.