20.1.14

Resistencia al alba

La lluvia me canta una canción.
Las repentinas gotas besan mis labios absortos,
refugiándome en esa imagen de naturaleza arrobadora.
Una luna nueva me observa en la noche y el amor no se suspende... 
existe si tenemos manos, si abrigamos nostalgias y latimos.
Las lágrimas sólo fueron lágrimas 
Y el tiempo es un demonio... 
irrevocable. Inalcanzable. cercano.
Preludio de sueños y suspiros.
La lluvia nos canta una canción mortal que muere detrás de sus nubes
y los colores, los sentimientos y momentos...
allí nunca fueron eternos  



4 comentarios:

Elizabeth Romero dijo...

Sin palabras. Hoy me has dejado verdaderamente sin palabras.

nele b dijo...

precioso.
Y el tiempo es un demonio...
me encantó. me encanta la noche de tu blog. últimamente estoy más fan de la luna que nunca, ja, no la alejo nunca del cielo que veo cuando camino por ahí.

Esteer dijo...

Muy bello, bonitas las uniones de tus palabras! :)..."y allí nunca fueron eternos" esta genial!

Claudiettha J.V. dijo...

Hechaba de menos pasarme por tu bosque Nicolás. Y aquí estoy, una vez más tus palabras han sonado tan harmoniosas y delicadas que me dejas sin nada que decir. A veces yo desearía que las cosas fueran eternas, aunque sé que realidad se haya lejos de mis antojos.

Saludos.