12.9.13

Tiempos

Supe que él era tan distante como los mitos que los magos zurcen y el aroma dulce de su asimetría, que la esperanza era suya y la tristeza sólo mía, cuando los delirios de tiempos infinitos me dejaban un sabor a engaño y los momentos sólo eran posibles a su lado. En esa distancia seguimos siendo compañeros perdidos, buscando luciérnagas en la oscuridad que proteja mi deseo en su luz de que permanezcas vivo para justificar mi vida. 
La ansia de la espera se vuelve inevitable en mi lamento de aceptar que nunca regresaras, ni aunque encierre todos los tiempos donde mi visión de derrota no pueda contemplarlos, creando la más pura promesa de amor, aquella que dejas volar fuera de tus manos porque es demasiado grande... demasiado sincera. Fantasmas calcos de tu mirada que acompañan mi agonía y el secreto es un pasado que se consume en vos, en tu piel dibujada sobre el aire, irreal al despertar y sublime como un verdadero regreso. Se que aquella perfección en la que te mantengo a salvo del olvido es mi refugio más seguro, lejos de cualquier umbral que me precipite al vació, porque lo bello de mis recuerdos es un tesoro para mi alma que me permite ser feliz, y contigo preso en mi memoria las sombras más aterradoras duermen en  la miseria de la luna para no herirme.
La espera se transforma en desespero y el sinuoso cambio que no me alcanza parece ser un punto distante en el infinito fuera de cualquier razón, la que mi pensamiento derrocha creyéndome catarsis de mi propio sufrimiento, hasta preguntarme si esto realmente esta sucediendo, si este tiempo se aferra a mi para castigarme, para hacerme sentir aquel dolor que en su enormidad aniquila todo rastro de un nuevo comienzo. Hay algún lugar más extenso que el interior de mis penas donde podre volverte a ver y quedarme con vos en la eternidad como seres que se completan infimamente.

3 comentarios:

Carolina Campos V. dijo...

Creo que yo también he dejado volar grandes sentimientos de mis manos, simplemente porque no me sentía capaz de sostener algo tan grande, tal vez por miedo a la mentira, por miedo ha ser dañada o por miedo a hacer daño.

Sublime, me siento durmiendo en una rosa bajo un cielo estrellado después de leer esto.

La chica de los chicles dijo...

Cómo de grandes tienen que ser tus sentimientos para que después de tanto dolor sigas amándole... Yo pienso que sería mejor olvidarle porque si no la herida jamás cicatrizara, es lo que un día yo hice.
En cuanto a tu comentario en mi blog, (Gracias por comentar^^) te diré que tu tambien puedes ser libre de esas sombras, así que no tienes nada que envidiar, yo sé que algún día tu tambien estarás en un hermoso bosque floral de primavera(:
Y en esa entrada solo me refería a algo que te dije que hacia antes, pero ya no, y que espero que tu tampoco hayas vuelto ha hacer >.<
Me he imaginado tu abrazo fuerte fuerte, y yo te mando otro a ti ¡Abrazo imaginario! <(*^*)>
Te quiero muchísimo, cuidate :3

Alicia Alina dijo...

Me gustó tu blog. Nos leemos de cerca.
Aquí te dejo una invitación al mío:
globosagua.blogspot.com